Hoy nos hemos levantado y hemos cogido un bus para Fatehpur Sikri.
Durante catorce años —entre 1571 y 1585—, bajo el reinado del emperador Akbar, Fatehpur Sikri fue la capital del Imperio Mogol. Dice la leyenda que Akbar, preocupado por no tener un heredero, peregrinó para pedir consejo al santo sufí Salim Christi, quien predijo el nacimiento de su hijo, el futuro emperador Jehangir. Como muestra eterna de gratitud, Akbar trasladó su corte hasta este lugar, donde erigió Fatehpur Sikri, o la ciudad perfecta.Akbar creó su propia religión, amalgama de todos los credos de la época, basándose en el principio de Sulh-i-Kul, o paz para todos. Y se rodeó de artistas e intelectuales. Sin embargo, la perfección únicamente duraría catorce años. Construida lejos del río, los ingenieros de Akbar no lograron remediar los problemas de irrigación. Y la ciudad fue abandonanda poco después de la muerte del emperador.
Al entrar al palacio, una familia India se ha querido hacer una foto con nosotros, i antes de salir otra familia tambien nos lo ha pedido. A los indios les hace ilusion fotografiarse con los turistas y nosotros tenemos una sensación extraña, normalmente es al reves, soy yo la que pide fotografiarse con la gente del país!!!
Despues de comer hemos vuelta a Agra. Ir con bus es un autentico peligro! Aqui se lleva la ley del mas fuerte: todos los coches van por el medio, y cuando viene uno de cara en teoria se aparta el más pequeño, pero es que apuran hasta el último segundo!!!!! La verdad es que he temido por mi vida en más de una ocasion con el autobusero fitipaldi. Eso sin contar todas la veces que mi cabeza ha tocado el techo, con los baches…!
En el margen de la carretera había hombres con un oso atado con una cadena. Nos han explicado que es para q los turistas se hagan fotos con ellos por 300rs. q pena!
Despues de otro temerario viaje en bus de 6 horas hemos llegado a Jaipur, la capital del estado de Rajastán y conocida tambien como la ciudad rosa. La ciudad fue construida en estuco rosado para imitar la arenisca. En 1905 el príncipe de Gales visitó Jaipur y para darle una bienvenida correcta se decidió volver a pintar los edificios de la ciudad de color rosa. Desde entonces, este color se considera un símbolo de la hospitalidad de Jaipur.
Hemos comido a las 17h i despues hemos ido a buscar un hotel. Finalmente un conductor de rickshaw nos ha llevado a una pocilga por 175rs, pero estamos rebentados así que hoy nos quedaremos aquí. Además yo empiezo a notar los efectos de la comida india…han empezado las diarreas!

