Dormir ha sido casi imposible. Los servicios del nuevo hotel són precarios: la habitación sucísima, la letr
ina fuera, la ducha es un grifo que nos llega a la altura del ombligo y hemos tenido que desenroscar el florescente para poder dormir sin luz pero con el ventilador, ya que iba todo con el mismo interuptor. Aunque tampoco ha servido de mucho: el ventilador lo unico que hacia era remover el aire caliente!
El tren ha salido con 25 mins de retraso.Hemos dormido toda la noche de un tirón y nos hemos despertado viendo los poblados rurales de los alrededores de Varanasi. Al bajar del tren, una alud de indios nos ha ofrecido su rickshaw. Nosotros, despres de caminar un buen rato, nos hemos subido con el tio mas guarro que podíamos pillar; cuando no escupia el tabaco de mascar (el cual me salpicaba cada vez), se metía un palillo por la oreja…!
Nos alojamos en el hotel Gangues Top Guest House, justo detrás del crematorio pequeño. El propietario es muy amable, nos a acompañado al sastre, a arreglar un panjabi que hemos comprado, luego hemos ido a visitar un taller de seda y hasta nos ha leido la mano a la sombra de una Kingfisher en la terraza de la azotea.